Ciberseguridad: Un reto cargado de desafíos y también un campo lleno de oportunidades.

El uso cotidiano de la tecnología, en el ámbito personal y profesional, ha llegado para quedarse. Junto a todas sus ventajas y virtudes, la tecnología también han llegado con nuevos peligros. Para enfrentarse a ellos ha surgido la Ciberseguridad.

Algo ha cambiado.

Hasta hace unos pocos años se hablaba de “Seguridad de la información”. Algo que para el común de los mortales era una expresión desconocida. Y para los informáticos, salvo excepciones, sinónimo de backups, antivirus y del aburrido cumplimiento de la Ley Orgánica de la Protección de Datos de Carácter Personal (y antes de ella, de la Ley Orgánica de Regulación del Tratamiento Automatizado de Datos, una del 92 y la otra del 99).

Hoy en día se habla de “Ciberseguridad”, un término mucho más atractivo, sin duda. Pero que además sirve para alertar sobre que algo ha cambiado en el panorama.

Ya nada es como era…

Para empezar, Internet hoy en día es de uso masivo. Algo que no se podía preveer en el año 92, cuando se aprobó la LORTAD, y que sólo era incipiente en el 99, cuando se hizo lo propio con la LOPD. Por aquel entonces los datos se podían “escapar”, pero de forma muy lenta y limitada. Hoy en día los datos se pueden “escapar”, pero de forma rapidísima y masiva.

Además, en aquellos lejanos años, los datos a proteger los tenían empresas relativamente cercanas y administraciones públicas, y versaban sobre aspectos muy concretos: profesionales, comerciales o vinculados a trámites de los ciudadanos.

Hoy en día los datos a proteger abarcar todo tipo de aspectos: públicos, privados, profesionales, personales e incluso íntimos. Y además, vuelan por el Ciberespacio, los tienen empresas de todo tipo, muchas lejanas, y con las que en muchas ocasiones no se tiene ningún tipo de relación profesional ni contractual. También los gobiernos, de manera legal o incluso ilegal en algunos casos, tienen muchos más datos de los ciudadanos que antes. A esto hay que sumar las organizaciones mafiosas que se dedican a recolectar datos, para luego obtener beneficios con su tratamiento, venta o para usarlos en chantajes.

Y por supuesto, no se trata de proteger sólo los datos. Sino la gran cantidad de elementos que hoy dependen de la tecnología en general y de Internet en particular: fábricas, medios de transporte, parques de ocio o servicios públicos de todo tipo. Y, muy pronto, también los electrodomésticos del hogar.

Hoy en día es difícil vivir sin tecnología.

Así, el panorama actual es complejo y muchas veces inquietante. Estamos atados a la tecnología. Renunciar a ella es muy difícil en el terreno personal, aunque aún posible (¡vivan los ascetas!), pero en el ámbito profesional, económico y de funcionamiento de la sociedad en su conjunto, es directamente impensable. Y esto conlleva enfrentarse a esos peligros que la acompañan.

Claro, también es posible pensar que basta con asumir el riesgo y sus consecuencias. O ignorar ambas cosas y mirar hacia otro lado. Pero el riesgo aumenta y las consecuencias pueden ser dramáticas, por mucho que aún no exista una suficiente conciencia al respecto.

¿Se impondrá la tópica mentalidad española de no prevenir y tomar sólo medidas cuando lleguen las tragedias? Veremos.

Oportunidades a la vista.

Lo descrito hasta aquí muestra grandes desafíos para las empresas e instituciones públicas. Pero esto desafíos también suponen grandes oportunidades para los profesionales de nuestro sector, pues se ha abierto un nuevo campo de trabajo, amplio e interesante, y que durante los próximos años previsiblemente experimentará un importante crecimiento.

También nuevas iniciativas empresariales pueden buscar su nicho en este nuevo territorio, pues aunque hay compañías especializadas en Ciberseguridad de diversos tamaños, aún quedan huecos que cubrir y además, un dato interesante, no existe aún ningún gigante tecnológico comparable a Microsoft en los sistemas operativos de escritorio u Oracle en las bases de datos empresariales.

Una aclaración: Seguridad de la Información vs Ciberseguridad.

La “Seguridad de la Información” está centrada en la protección de los datos, estén almacenados en cualquier tipo de soporte, ya sean  tecnológicos, documentos de papel o cualquier otro que nos podamos imaginar.

La “Ciberseguridad” gira entorno a la tecnología. Ya sea para proteger datos, servicios, procesos o cualquier otro aspecto en el que ésta intervenga.

Debido al avance en todos los frentes del uso de la tecnología, estos dos términos cada vez son más coincidentes, aunque conviene tener en cuenta ese importante matiz.

Sobre esta serie de artículos sobre Ciberseguridad.

En la serie de artículos que ahora comienzo voy a tratar sobre Ciberseguridad desde distintas perspectivas: desafíos, aspectos legales, organizativos, estrategias de concienciación, técnicas de prevención o reacción, etc.

Esta temática, la Ciberseguridad, va a ser la base principal de mi colaboración con esta interesante iniciativa, el blog y la comunidad Cantabria TIC, a la que deseo mucha suerte y espero que sirva para acercarnos a todos los profesionales del sector en nuestra Comunidad.

Tal vez, ojala, también propicie encuentros entre nosotros y surjan nuevos proyectos que contribuyan al desarrollo económico y social de nuestra región.

Y para terminar…

Recomendaciones: un libro y una canción.

Me gusta encontrar nexos entre la tecnología y el arte. Por eso voy a aprovechar mis artículos en CantabriaTIC para recomendar contenidos complementarios que enriquezcan el texto y permitan descubrir ideas y sensaciones más allás de los bits y los bytes, aunque a la vez estén muy ligados a ellos. En esta ocasión, aprovecho para recomendar un clásico de la literatura fantástica y una canción que es toda una oda a los ordenadores.

El término “Ciberseguridad” está directamente derivado de “Ciberespacio”.  Y este término lo inventó el escritor de ciencia ficción William Gibson. Primero lo empleó en un relato corto, del año 1981, y después en su novela “Nigromante”, del 84. En ella imagina un futuro convulso y decadente para nuestro planeta. Y describía así el Ciberespacio que él imaginó:

“Una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores en todas las naciones; por niños a quienes se enseñan altos conceptos matemáticos… Una representación gráfica de información abstraída de los bancos de todas las computadoras del sistema humano. Una complejidad inimaginable. Líneas de luz clasificadas en el no-espacio de la mente, conglomerados y constelaciones de información. Como las luces de una ciudad que se aleja”.

Este libro fue una pieza fundamental del género de la ciencia ficción llamado “Ciberpunk” y su lectura es entretenida e invita a la reflexión.

Por otra parte, el grupo alemán Kraftwerk fue pionero en el uso de la electrónica para crear música. Construían sus propios aparatos e inventaron muchos de los sonidos a los que actualmente estamos acostumbrados. Los artistas que vinieron después, simplemente tenían que comprarse un sintetizador para tener acceso a esos sonidos. Ello los imaginaban, diseñaban el dispositivo que pudiera producirlos y lo construían. De hecho, la producción musical en las últimas décadas de este grupo es muy escasa y se dice que es debido a que viven de las patentes que tienen registradas.

El caso es que también  imaginaron un mundo lleno de ordenadores y en el que éstos formaban parte de la vida diaria. Algo hoy que nos parece normal, pero que en los 70  no lo era en absoluto. Ellos supieron ver ese futuro y en el año 81, en el mismo en que IBM lanzaba su primer PC, publicaron un disco llamado “Computer World”. En él cantaban a las calculadoras de bolsillo, a los números, a lo divertido que es programar o decían que el amor “computacional” era posible.

La canción que os invito a escuchar es la que daba título a ese disco, en una interpretación en directo, realizada en el museo Tate Modern de Londres, en febrero del año 2013. Además, cosas del directo y de YouTube, viene precedida por “Numbers”, otro temazo del mismo disco:

Kraftwerk: Numbers / Computer World

 

Post By Florián Manuel Pérez Sánchez (61 Posts)

Me apasiona la tecnología, pero también el arte y el periodismo. Tres ámbitos aparentemente dispares pero que a lo largo de mi vida se han ido entrelazando con naturalidad. Soy Ingeniero en Informática, he administrado redes y dirigido proyectos informáticos bastante diversos, también he colaborado con un montón de revistas, he hecho radio, escrito dos libros y publicado un disco (con el grupo Soul Dealers, del que fui compositor y productor musical). Actualmente trabajo en ciberseguridad y en mi tiempo libre disfruto dirigiendo La Factoría del Ritmo (la web de información musical pionera en español, que lleva en activo desde 1995: www.lafactoriadelritmo.com ), escribiendo en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life (con una sección fija en la que analizo tecnología aplicada a la creación musical), y aprendiendo diseño gráfico y composición musical. También me encanta participar en iniciativas tan frescas como este blog.

Website: → La Factoría del Ritmo

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