Reportaje sobre WordCamp Santander 2017, 11 y 12 noviembre

Tercera edición de las jornadas dedicada a WordPress en Santander, que volvieron a atraer a entusiastas de esta plataforma de software libre llegados de toda España.

El reto de afrontar una tercera edición

La tercera edición de un evento debe servir para afianzarlo. Algo que no es fácil, porque existe el peligro de haber colmado las expectativas del potencial publico interesado en las dos ediciones previas o bien caer en la reiteración, lo que podría disuadir a los asistentes a acudir a la cuarta edición.

Sin embargo, los organizadores de la WordCamp de Santander han superado este reto con nota. Por un lado el público se ha renovado y aunque se veían caras conocidas de otros años, el grueso de las personas eran nuevas. De otro lado, los contenidos se han refrescado en temáticas, manteniendo las charlas técnicas directamente relacionadas con el producto, pero abordando aspectos complementarios que bien pueden aplicarse a WordPress o a cualquier otro desarrollo web, pero que sin duda resultan muy interesantes y necesarias para quien se dedique profesionalmente a este producto: tipografías, relación con los clientes, captación de seguidores o gestión eficiente del tiempo de trabajo.

Ciertamente la vitalidad de WordPress ayuda a mantener el interés, porque es un producto que evoluciona con paso firme y cuenta con un universo de complementos a su alrededor que cubren necesidades y propician nuevas oportunidades. A esta categoría se pueden asociar las conferencias ofrecidas de WooCommerce, Ionic o Divi.

Organización y logística

El lugar elegido para el evento volvió a ser el magnífico Palacio de la Magdalena de Santander y la buena organización de los dos años anteriores se repitió. Las charlas comenzaron puntualmente, los voluntarios coordinaron todos los detalles con amabilidad, ningún fallo técnico afectó al desarrollo de las ponencias y hubo muy buen habiente entre todos los asistentes.

El precio de la entrada este año era inferior al anterior, 20 euros (frente a 25 o 30 euros de 2016 según el momento de adquisición), y daba derecho al acceso a todas las actividades de las dos jornadas, al kit de bienvenida con atractivos regalos (incluida una bonita camiseta, una mochila ligera y una botella de aluminio), cafés y bollería para los descansos y comida para los dos días (detalle éste en que el nivel ha bajado respecto a los años anteriores, no por deficiente, sino porque en las dos ocasiones anteriores la comida del sábado ralló la excelencia; en cualquier caso se ofreció una comida más que suficiente en cantidad y calidad, donde cabe destacar el sabroso cocido montañés del domingo).

También se contaba con una zona para los patrocinadores, donde ofrecían información sobre sus productos y obsequiaban con merchadising de cortesía a las personas que se acercaban a interesarse por sus productos y servicios.

Ente año acudieron un total de 192 personas, un número algo superior a 2016, cuando contabilizamos entorno a los 160 asistentes. Pero hay que subrayar el gran éxito de convocatoria del segundo día, el llamado «Contributor Day», al que acudieron aproximadamente 80 personas, una cifra que superaba ampliamente el doble de las que acudieron en los dos ocasiones anteriores.

En esto seguramente influyó un cambio táctico realizado por la organización. En los dos años previos, tras la última actividad del sábado por la tarde se realizaba una clausura oficial, con presencia de patrocinadores, reconocimiento de los voluntarios y discurso final. Un acto emotivo, que suponía un chispeante momento para todos los asistentes y que dejaba un buen recuerdo. Pero que tenía el efecto de transmitir la idea de que la WordCamp realmente ya había terminado y las actividades del día siguiente eran algo desconectado y probablemente sin interés para la mayoría del público. Este año esto no se hizo. Hubo presencia de los patrocinadores, para agradecerles la colaboración y se realizaron un par de sorteos. Pero no hubo un adiós, sino un «en un rato nos vemos en la after-party y mañana continuamos». La estrategia sin duda dio buen resultado.

Sábado 11 de noviembre, sesión de mañana

Se planificaron dos «tracks» paralelos, en dos salas de tamaño ligeramente desigual. En cada una de ellas se ofrecían ponencias de 35 minutos de exposición y 10 minutos para preguntas y comentarios del público.

Obligado a elegir en cada momento, relato mi periplo por las diferentes actividades que escogí…

Opté inicialmente por la sala B, donde primero presencié la bienvenida de los organizadores. A destacar, que además de la información general que dieron, explicaron que el liderazgo en la organización de evento había cambiado de titular este año, porque la Comunidad WordPress tiene la norma de que una misma persona no asuma ese papel más de dos años seguidos. Así, Dario Balbontín dio este año el relevo en esa labor a Nacho Ara.

La ponencia que abrió este «track B» fue «Tipografía responsive: maqueta textos para todos los dispositivos», ofrecida por la diseñadora Ana Cirujano. Sorprendió el gran interés que causó este tema, con la sala abarrotada y todos atendiendo con mucha atención.

Ana hizo un buen repaso a los aspectos más relevantes a la hora de maquetar los textos para la web y dio algunas pautas de extrema relevancia:

  • «El diseño no consiste en hacer las cosas bonitas, sino en resolver problemas de comunicación».
  • «El diseño tiene que ver con el conocimiento que tiene el diseñador sobre la percepción visual».
  • Hay que cuidar legibilidad, accesibilidad y usabilidad.
  • Las tipografías que más se usan, son las que mejor se leen, porque los usuarios están acostumbrados.
  • No justifiques los textos.

A este último punto le dedicó unas intensas explicaciones, subrayando que si los asistentes ya se quedaban con esa idea, se quedaba satisfecha con el resultado de su charla.

Continué en la misma sala, para asistir a «Mi cliente es carnicero, no informático», de Rosa Pérez. Se trata de una informática, licencia en la Universidad de Deusto y que colabora intensamente con la comunidad WordPress de Santander. Profesionalmente se dedica a crear páginas webs para clientes finales y relató su experiencia en la relación con ellos y lo importante que era hacerles todo muy sencillo y adaptado a  su mentalidad. Así, explicó técnicas para personalizar el panel de control y publicación de contenido en WordPress, para que personas con oficios muy diferentes a la informática se sintieran cómodas.

La tercera charla, también de la sala B, la ofreció Pablo Moratinos, un entusiasta del WordPress de Irún, que se propuso crear una comunidad en su localidad, tras descubrir y deleitarse con el buen ambiente y lo provechoso que resultaba las actividades de las comunidades de otros lugares.

Su charla se llamó «Cómo conseguir 25 asistentes a tu primera WordPress Meetup (y mantenerlo)». Curioso título para una actividad que sólo sedujo a 19 asistentes.

Bromas a parte, la charla sirvió para que explicar su experiencia y como con tesón, ilusión y ciertos «trucos», ha logrado propiciar una activa comunidad en Irún, que en su primera «meetup» alcanzó aquella cifra y que luego se ha mantenido con una buena respuesta. En esto último, ha tenido mucho que ver su disposición a dar protagonismo a otras personas en diferentes aspectos de la organización de los encuentros, lo que ha servido para crear lazos de amistad que han hecho que se involucren con entusiasmo en diversas tareas de coordinación, difusión y realización.

Tras el descanso, me cambié de sala para escuchar a Pablo López y su exposición «WPO en directo». WPO estudia las técnicas a utilizar para obtener unos buenos tiempos de respuesta para los usuarios cuando visiten webs o utilicen aplicaciones construidas con WordPress.

Los principales aspectos que repasó fueron: optimización de imágenes, «lazy load» (carga diferida), optimización de CSS y JavaScript, estrategias de caché, hosting y tecnología servidor, eliminación de elementos superfluos, carga condicional de recursos y optimización de recursos de terceros.

Dio mucha importancia a medir, para obtener referencia de la situación inicial, de las necesidades de mejorar y de los avances al aplicar las diferentes técnicas. Aunque también advirtió que no se debía caer en la obsesión al trabajar en WPO, porque se puede llegar a un punto en el cual hay que hacer esfuerzos grandísimos para conseguir mejoras de velocidad insignificantes.

Para la quinta charla volví a la sala B, para escuchar a Luis Ángel Montoya, conocido en la comunidad como Monty, quien ofreció «Growth hacking y WordPress: un dúo para dominarlos a todos». Un título con gancho que le sirvió para explicar las estrategias que se pueden utilizar para conseguir aumentar el número de internautas que se interesen por los contenidos que un autor ofrece en Internet. Definió así el «growth hacking»: técnicas para conseguir el objetivo de aumentar visitas, ingresos o impactos con el mínimo gasto y esfuerzo posible.

Advirtió de lo importante que era utilizar la actividad en las redes sociales de forma provechosa para el autor, porque se podía estar beneficiando a esos terceros, sin obtener ningún retorno que equilibre la relación entre ambos. Repasó las ventajas del mail marketing, pero también los detalles a tener en cuenta (como el cumplimiento de la legislación en materia de protección de datos, en especial ante el nuevo reglamento europeo que deberá cumplirse a partir de mayo de 2018).  Y también comentó brevemente algunos casos de éxito, incluidos algunos protagonizados por asistentes a la propia WordCamp.

En la parte de las preguntas, una de ellas fue especialmente interesante en planteamiento y respuesta. «¿Cómo repartir los esfuerzos?». «Depende el momento en el que esté la web, no es lo mismo una nueva que una ya consolidada. Al principio puede ser rentable pagar por publicidad para posicionarse. Y la publicidad en Facebook es efectiva y no es cara».

Para terminar la mañana me desplacé a la sala A, para escuchar la presentación  de Darío Balbontín titulada «El presente del CSS – Layouds con Grid».

En ella explicó el gran potencial que tienen las nuevas etiquetas «grid» de CSS, que permiten colocar elementos en cuadrículas con mucha facilidad y versatilidad.

Mostró ejemplos prácticos muy vistosos y didácticos. Finalmente explicó que esta nueva familia de etiquetas la están empezando a incorporar los navegadores desde hace relativamente poco tiempo, que se espera que en unos meses sea algo consolidado, pero que de momento hay que pensar si es oportuno emplearlas o no al abordar cada proyecto.

Sábado 11 de noviembre, sesión de tarde

Tras la comida, se iniciaron las dos línea de actividad paralelas en las dos salas habilitadas para el encuentro. Decidí empezar en la sala A con «Tips de CSS, las dudas más consultadas» de Flavia Bernández.

Se trataba de una introducción a CSS, amena y bien explicada, aunque claramente destinada a personas sin conocimientos avanzados en la materia.

Explicó los siguientes 10 «trucos»:

  1. No uses plugins, emplea el CCS adicional.
  2. Renueva la caché.
  3. Usa las clases del body de los temas de WordPress.
  4. Usa diplay:none para ocultar contenidos.
  5. Maqueta con flex box.
  6. Ordena elementos con flex order.
  7. Modifica el aspecto y la legibilidad de tu tipografía con line-height, letter-spacing y font-size.
  8. Cambia el max-widht de la caja principal, el padding y el margin.
  9. Emplea «background-size» cover para ocupar una zona completa con una imagen de fondo.
  10. Asegúrate que no tienes zonas con «color:white» y «background:white».

Continué en el «track A» con Fernando Puente y «Proyectos con WordPress: sastrería a medida». En esta ponencia defendió que ciertos proyectos requieren un trabajo muy cuidado y detallado, porque WordPress hace tiempo que es mucho más que un CMS: es una plataforma de base útil para muchos propósitos diferentes. Y se puede adaptar, expandir o complementar con otras tecnologías, para conseguir soluciones muy personalizadas y ajustadas a objetivos que de partida suponen todo un reto.

Algunas de las ideas más relevantes que expuso son:

  • «Estudia, aprende, prueba. Quien se equivoca, aprende y crece profesionalmente».
  • «El futuro de WordPress es que cada vez sea más personalizable, que afronte nuevos retos e incorpore nuevos avances tecnológicos. Incluyendo la inteligencia artificial y el block-chain».
  • «WordPress es una plataforma multipropósito, abierta y gratuita, que sirve para crear valor en Internet».

En la misma sala Juan Hernando ofreció «Cómo sacar tiempo para ser un Da Vinci de WordPress». Esta fue la charla más distendida y divertida del día, aunque tal vez la que menos «sustancia con poso ofreció».

Con gran sentido del humor explicó las dificultades que había tenido para afrontar su actividad laboral y como había ido aprendiendo de distintas técnicas para formular su propia manera de gestionar el tiempo y ser capaz de atender lo urgente y lo importante, de manera razonable y con margen para su espacio privado y para disfrutar de la vida.

Tal vez lo más interesante fue la recopilación que hizo de consejos de otros activos miembros de la comunidad WordCamp sobre como organizar el tiempo dedicado al trabajo.

La conclusión final consistió en defender que cada uno debía buscar su propia manera de afrontar las cosas y organizar su tiempo.

La última charla de la tarde que elegí se desarrolló en la sala B, la dio Carlos Herrero Otoya se titulaba «Utilizar un Framework para crear plugins de WordPress». En ella presentó un Framework creado por él mismo, llamado «Antonella», con el que tiene el propósito de facilitar y agilizar la creación de plugins.

Las características más relevantes de «Antonella» que destacó son:

  • Reduce el tiempo de programación.
  • Está pensado para trabajar en equipo.
  • Evita el «código spaghetti».
  • Es orientado a objetos.
  • Puede integrar código de terceros.
  • Es código abierto.

Se puede saber más de este Framework en su página web personal: www.carlos-herrera.com

La tarde finalizó en la sala A, con dos concursos por cortesía de los patrocinadores, la invitación a participar en la after-party y en el «contributor-day» a celebrar al día siguiente.

Sábado 11 de noviembre, las otras actividades

Las otras ponencias que se ofrecieron y a las que no pude asistir, y que incluyo aquí como testimonio, fueron:

Mañana:

– Manejar a tu equipo remoto en tiempos de crisis y protestas. Manuel Pérez.

– Cómo funciona una API. Rafa Poveda.

– Lock-in, como alma que lleva el diablo. JuanKa Díaz.

– Customizing WooCommerce Themes for Beginners. Maciej Swoboda.

– Gestionando proyectos WordPress sin estrés. Joan Artés.

– Como crear app móvil con WordPress + Ionic Antonio Torres

Tarde:

– Ayudar a la comunidad es ayudarte a ti mismo. Jose Ramón Padrón.

– Hacker al rey. Tomás Sierra.

– La cara oculta de Divi. Javier Mendoza.

Domingo 12 de noviembre, desconferencia y contribuciones a la comunidad

Como cada año, la segunda jornada recibe el nombre de «Contributor Day» y está destinada a taller para aprender a colaborar en la Comunidad WordPress y a las llamadas «desconferencias», que son charlas de carácter más informal que las del día anterior, que pueden ser propuestas por cualquier de los asistentes y que se eligen por votación.

Los talleres se organizaron por mesas en la sala B y se centraron en los siguiente temas: revisión de «themes», traducción, foros, comunidad y WordPressTV.

Asistí al de revisión de «themes» liderado por Darío Balbontín, que fue interesante, aunque se transformó espontáneamente, atendiendo  a las preguntas y dudas de los presentes, en un repaso a la estructura de los temas en WordPress.

Las «desconferencias» que resultaron elegidas fueron:

  • WordPress Danger: Sobre ciberseguridad.
  • Hola Dolly: Repaso a la historia del plugin «Hello Dolly».
  • Custom Post Type en una línea: contruir custom posts types de manera sencilla.
  • WPO en WordPress: mejorar el rendimiento de WordPress.
  • Sonorizar PodCast: conseguir un buen sonido en la realización de podcast.

Asistí a tres de ellos. El primero fue «Custom Post Type en una línea», en el que se explicó el código necesario para crear «custom post types» y cómo era posible plantear un código sencillo de referencia y reutilizarlo en diferentes proyectos. Una charla útil para quienes dieran sus primeros pasos con WordPress.

El segundo, impartido por Darío Balbontín, fue «WPO en WordPress», en el que hizo un rápido repaso a diversos aspectos a tener en cuenta y técnicas para mejorar la respuesta de sitios web y aplicaciones creadas con WordPress. Es un tema que domina y supo explicar de forma muy entendible los puntos relevantes a tener en cuenta y cuales pueden obviarse por compensar el esfuerzo frente al posible resultado a obtener.

Finalmente asistí a la última actividad de la WordCamp, que fue la «desconferencia» «Sonoridad en podcasting» ofrecida por Fernán Díez. En ella explicó su método personal para grabar el podcast que realiza y ofrece en Internet diariamente (accesible en su web: www.fernan.com.es).

Gran parte de su exposición la centró en el cumplimiento de la denominada recomendación R128, que tiene carácter europeo y propone un método uniforme de medir la  «sonoridad» de cualquier producto audiovisual, entendiendo por tal término, a la percepción que se consigue en el oyente del volumen general de un determinada pieza (un programa radiofónico, un espacio publicitario, un capítulo de una serie, etc.).

Hay que reconocer al ponente su buena disposición a compartir su experiencia y conocimiento con los presentes, si bien no pude por menos de detectar algunos fallos de concepto en algunas explicaciones y también errores en la técnica que utiliza para adaptar el volumen y la sonoridad para cumplir con esa norma. Pues el objetivo que buscaba se puede conseguir con menos pasos y evitando ciertos defectos implícitos a los pasos que propuso (reducir volumen, limitar y luego amplificar; en un cierto orden y con ciertos valores concretos).

Más información sobre la citada recomendación en el documento oficial «EBU – Recommendation R 128. Loudness normalisation and permitted maximum level of audio signals»: https://tech.ebu.ch/docs/r/r128.pdf

También se puede encontrar una traducción, aunque no oficial, en: http://www.televisiondigital.gob.es/TDT/ForoTecnico/GrupoAudio/Recomendacion_UER_R128.pdf

Valoración y conclusiones

Esta tercera WordCamp ha conseguido mantener el buen nivel de las anteriores, consolidar el proyecto y mostrar una evolución natural que aventura que los próximos años podrá seguir ofreciendo contenidos de interés. Aunque el reto puede estar en la proliferación de otros eventos similares en cada vez más ciudades, lo que hará más complicado hacer una programación lo suficientemente atractiva, para que se desplacen personas desde otros lugares.

El público asistente disfrutó del evento de manera muy evidente, sólo había que ver las caras de satisfacción y escuchar los comentarios en los descansos, y se llevaron conocimiento muy útil y buenos recuerdos de un fin de semana, desapacible climatológicamente, pero muy agradable en todo lo demás.

Más información: https://2017.santander.wordcamp.org

Nota: En la ponencia ofrecida por Ana Cirujano, explicó que en lengua española las comillas correctas son las denominada comillas latinas o españolas (« ») y no el tipo de comillas que casi siempre se usan en la web, que se denominan inglesas (“ ”). Indicó que las personas que quieran ofrecer un producto correcto y profesional, deberían cuidad este detalle. Personalmente fue algo que me llamó mucho la atención, teniendo en cuanta sobre todo que las comillas inglesas sí vienen en cualquier teclado en español, pero no resulta sencillo obtener las comillas españolas. He verificado la afirmación de la diseñadora, la cual es correcta (como se puede ver en este artículo de la RAE: http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=SSTAZ5sDyD6h59vijX) y existen etiquetas html para escribirlas  (« »). En este artículo se ha puesto especial cuidado en el uso de las comillas, empleando las españolas, como reconocimiento al consejo de Ana Cirujano.

Post By Florián Manuel Pérez Sánchez (52 Posts)

Me apasiona la tecnología, pero también el arte y el periodismo. Tres ámbitos aparentemente dispares pero que a lo largo de mi vida se han ido entrelazando con naturalidad. Soy Ingeniero en Informática, he administrado redes y dirigido proyectos informáticos bastante diversos, también he colaborado con un montón de revistas, he hecho radio, escrito dos libros y publicado un disco (con el grupo Soul Dealers, del que fui compositor y productor musical). Actualmente trabajo en ciberseguridad y en mi tiempo libre disfruto dirigiendo La Factoría del Ritmo (la web de información musical pionera en español, que lleva en activo desde 1995: www.lafactoriadelritmo.com ), escribiendo en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life (con una sección fija en la que analizo tecnología aplicada a la creación musical), y aprendiendo diseño gráfico y composición musical. También me encanta participar en iniciativas tan frescas como este blog.

Website: → La Factoría del Ritmo

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